jueves, 5 de febrero de 2015

Mundo de maraña

En Sueño Profético decían:

El que lea estos Escritos pasados a los Libros, verá que no tienen nada en contra de Dios, por ser Dios el que manda escribirlos. Y sí verá que van en contra del pecado, que es falta de Amor al Prójimo, adulterio, crimen y robo.

Dijo uno:

Faltando Amor a Dios, ya se cometen los pecados citados.

Si no amas al Prójimo, no puedes amar a Dios, porque Dios despreciaría tu amor, por que Dios es Prójimo, y Prójimo es Dios.

Faltando este Amor, hay camino libre para el pecado; dejarán a los hijos sin padres; y los hijos, cuando les crezcan las alas –tiempo–, volarán sin el menor recuerdo de amor a los padres, quedará apellido que justifica a la madre, pero con amor perdido.

¡Esto es vivir adelanto sin Dios!

¡Mundo de maraña,
frío, porque el hombre
se ha hecho máquina!

Y en la menor rotura
o atranque que tenga,
hay que tirarla,
sin recuerdo que defienda
a aquella máquina.

¡Hombres hechos a montón,
subiendo los edificios
y derrumbando las casas!

¿Por qué no viven Amor?
¡Porque edificio no es casa
si no está decorada
con el Amor que Dios manda!

Desperté, oí:

Cierto, que casa del hombre
sin Amor a Dios, no es casa.

Cierto, que Prójimo es Dios,
y donde a Dios no buscan,
Dios los aparta.

¿Cómo puede decir el hombre,
que estos Dictados tienen faltas!

¡Si es la Palabra de Dios
yendo detrás de los hombres
en súplica y actuación!

¡Si es buscando a los corderos
que perdieron el rebaño
porque lobos los cogieron!

El que estos Escritos diga
que no son Mando del Cielo,
que él mismo se tenga lástima,
si es pudiente o pordiosero.

Si es pudiente, con más fuerza
cierran las puertas del Cielo.


***

Libro 16 - Dios No Quiere, Permite - Tomo II - C7