sábado, 14 de noviembre de 2015

Busca la Voz de Aquí

En Sueño Profético hablaban de los Profetas, de los Santos, Místicos y Elegidos que han tomado parte Aquí:

Todos pueden callar y tener en secreto cuanto les pase si quieren. El Profeta no.

Todos los nombres que se han citado reverencian al Profeta. El Profeta a ellos no.

Ellos, cuando dicen “Profeta”, saben que es Dios hablando, el mismo Dios que a ellos les hace ver sitios de esta Gloria.

Éstos no pueden enseñar; el que enseña es Dios; y cuando este Lugar no exista en el hombre, entonces el hombre hablará lo que no quiso que hablara Dios.

Se presentaban muchos y decían:

Los Profetas fueron éstos. Y los santos, místicos, contemplativos y espíritus que quisieron apartarse del mundo material, todos éstos –y allí ya se perdía la vista–.

Dijo uno:

Todos estos Profetas hablaron a una sola Voz, por ser Dios el que dijo su misma Palabra. Éstos no pudieron callar ni hoy callan. Si el Profeta calla, la Palabra no es de Dios. El hombre asusta al hombre, pero que no intente asustar a Dios.

Desperté, oí:

Si el hombre creyera en el Profeta, creería en Dios. Y si creyera en Dios, creería en el Profeta.

No hay cosa más normal, que vayas a la fuente con el cántaro vacío y que te calces cuando estés descalzo.

Abras la mano cuando sueltes, y aprietes cuando cojas.

Escarbes para sembrar, y siegues para cortar.

Pues si todo esto es normal y tú amas de verdad, no te quedas sin buscar.

Si buscas la Voz de Aquí, que en uno retumba ahí.

Retumba con resonancia, y te aprieta la garganta cuando quieres desmentir.

Si sabes que Dios habló en cualquiera que a Él amó, Dios habló siempre en cualquiera, en cualquiera que a Él quisiera.


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Libro 4 - Te Habla El Profeta - Tomo I - C1