miércoles, 11 de noviembre de 2015

Perdón con Amor

En Sueño Profético decían:

Le cuesta al hombre trabajo el perdonar, y no le cuesta trabajo el pecar.

Se preocupa el hombre por un pinchazo en su dedo, y no se preocupa del que le falta el brazo entero.

Ve la falta del amigo que no tiene mucha altura ni peso, y no piensa en la suya, que cansaría al brazo si tuviera que medirlo en altura, y que pocas balanzas su peso aguantarían.

Dijo uno:

Dios Hombre enseña primero Amor al Prójimo. Y en este Amor ya tú sabes: “esto es de Dios, y Dios quiere perdón con Amor”. Si este Amor va subiendo, tú entiendes lo que va de Dios. Y siendo todo lo mismo, tú conoces lo de Dios, porque Él te da el sentir de no quererlo enfadar.

Desperté, oí:

Lo de Dios es de Dios,
y nadie lo puede tapar.

El bien, hecho sin medida,
satisfacción te pondrá
para pensar en esta Vida.

Hacer el bien creyendo:
“no debo hacerlo”,
es no tener paladar.

Que en comiendo lo mismo,
da gusto malo, gusto bueno.

El bien que haces pensando:
“yo sé que Dios me está viendo”,
con poca comida que comas,
te notas gran alimento.

En el bien, hecho con Amor,
con la mirada en el Cielo,
tienes que sentir a Dios,
que llevas de Compañero.

Ya, con esta Compañía,
todo lo ves pasajero.


***

Libro 19 - Dios Manda en Su Gloria que Enseñen - Tomo III - C7