jueves, 13 de octubre de 2011

En ella vive la Ley de Leyes, que es Dios - Libro 7 - Investigaciones a La Verdad - Tomo I - Pag. 124-125


En Sueño Profético yo decía:

“Señor, cuando se vaya a morir cualquier enfermo, pon un obstáculo para que yo no vaya, porque creen no es verdad lo que me pasa”.

Dijeron:

Tu presencia es más provechosa al que muere que al que sana. Éste puede perder la Gracia; el que muere la lleva intacta.

José, el Patriarca, murió estando la Madre y el Hijo.

Ella tiene que hacer la Ley. En ella vive la Ley de Leyes, que es Dios.

El que cree en Dios, no le tiene miedo, Le obedece por Amor. El que no cree, si obedece, es por miedo.

Para que continúe la Enseñanza tiene que ser espíritu que sea traído Aquí, pero que aún viva con materia. Para que la Enseñanza fuera perfecta, Dios se hizo Hombre y vivió con el hombre.

Desperté, oí:

Dios enseña y te deja en Libertad para que tú hagas el uso que quieras de su Enseñanza.

Si Dios enseñara y no te dejara en Libertad, no podría decir: “Yo soy Dios de Cielos y Tierra”.

“Yo soy el Único Dios que hay. Yo te doy mi Reino. Si tú no lo quieres, Yo, siendo el Dios Poderoso, no puedo entrarte en mi Gloria, porque en mi Gloria no verían a Dios”.

La Gloria de Dios, ve más a Dios, en la Libertad y en el Perdón.


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