miércoles, 12 de octubre de 2011

Yo soy el que Me verás cuando dejes muerto el cuerpo - Libro 9 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo I - Pag. 78-79-80


En Sueño Profético oía varias voces juntas que parecían una misma voz. Esto, repetían mucho:

“Que en Tierra se hable de Gloria”.
“Que a la Gloria vengan de la Tierra”.

Dijo uno:

Si muchos amaran, a muchos Dios traería a esta Casa Eterna, a esta Gloria que no elige por no usar la diferencia, por no quitar Libertad a personas que son buenas. Si estas buenas se proponen querer que Dios los elija, también Dios los trae, porque Dios, amando y queriendo ver su Gloria, les da sus Palabras y su Mensaje para que más Lo busquen y más Aquí conozcan, conozcan este Vivir, que sin alimento ni ropa, Dios te los conserva Aquí, Eternos, con pura Gloria; que sin materia, tú ves el cuerpo que Dios los forma con grandes telas, a su ver. Todo es Poder de Gloria, Sustancia de su Poder.

Dijo el mismo:

Si estos Escritos los leyera el que ama, disfrutaba en su amar. Y si no ama, ve a Dios amando y el hombre ofendiendo a Dios. Ve a Dios que no hace de Dios en el castigo, ve a Dios llevando a la Gloria al que le llaman Elegido.

Desperté, oí:

Que en Tierra se hable de Gloria, es lo que quiere Dios del Cielo.

Que en Tierra se sepa de Dios, para el que quiera ir al Cielo.

Que los Elegidos sean hombres buenos que quisieron que Dios les dijera:

“Ven, Yo soy Dios, éste es mi Reino”.

“Yo soy el que me persigue el que dice que soy Bueno”.

“Yo soy el mismo que fue clavado en el Madero”.

“Yo soy el que Me verás cuando dejes muerto el cuerpo”.

“Yo soy el que diré: “Cerrad las puertas del Cielo, que mi Padre me mandó para quitar el Infierno”.

“Y con los grandes azotes agrandaron el Infierno”.


Que lean estos Escritos y que abunden hombres buenos.

Que cuando Dios los elige, es porque antes quisieron.


***