domingo, 30 de octubre de 2011

Sabiduría de Dios - Libro 9 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo I - Pag. 104-105-106


En Sueño Profético hablaba la Sabiduría de Dios:

Dios, Saber Infinito, Saber que pone silencio al hombre, Saber que destaca la figura.

Dijo Tomás:

El hombre, si ama a Dios, se hace niño ante esta Sabiduría; y si no ama, se viste con el traje de la soberbia.

No puedes amar sin querer oír la Sabiduría de Dios, cuando la da a conocer en el Instrumento para que el hombre aprenda lo que enseña Dios. Esta Sabiduría puede estar una eternidad dictando frases, y ninguna repetida.

Dios es Creador. Dios te habla, te compara y mueve lo que el mundo no podría comprender. Dios, Nombre conocido por todo hombre, Teología mandada de esta Gloria; Dios que manda escriban sus Palabras; Dios que consiente al hombre lo que el Padre no manda; Dios que se hizo Hombre siendo Dios; Teología que asombra a los que tuvimos materia; Teología que manda al hombre y el hombre la reverencia.

No hay quien diga “yo estudié” y lea esto, y no comprenda que Aquí se ve un Saber de Sabios y no de la Tierra.

Desperté, oí:

Aquí no ha podido dar
Tomás un sobresaliente.

Porque al dictar esto,
ya a Dios Lo tenía presente.

Él, lo que sí recomienda,
es que lean, y al detenerse,
no podrán continuar
sin apoyarse la frente,
que esto es pedir perdón
al que aún sigue inocente.

Estos Escritos los lees,
y te quedas sin saber,
sin saber lo que tú sabes,
y con ganas de aprender
lo que de esta Gloria sale.

Si Tomás te habla así,
de lo que ahí supo
y hoy te dicta desde Aquí,
¿cómo esta Teología
tienes tú que verla ahí?

No pienses el superarla,
ni decir que no es de Aquí.

Sabiduría de Dios,
tan sólo la hay Aquí.

Dios tendría para dictar,
Palabras y ejemplos sin fin.

Dios da la Sabiduría
al que vive ahí y Aquí.

TOMÁS DE AQUINO


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