sábado, 1 de octubre de 2011

El que no Me quiera, no Me conocerá - Libro 1 - Meditaciones y Palabras Directas con El Padre Eterno - Tomo I - Pag. 77-78


En Sueño Profético hablaban de que un día, yendo con el Maestro, se acercó uno y Le dijo:

–Maestro, el que no Te conozca, ¿también tiene que quererte o éste no cuenta para entrar en Tu Gloria?

Quedó el Maestro detenido viendo que los demás no comprendieron y dijo:

–El que no Me conoce por su distancia, si Ama a mi Padre Me busca a Mí, porque ya sabía que el Padre enviaría al Hijo, para que el Hijo hablara del Padre. Al Amar al Padre, oyes al Hijo. Quédate con mis Palabras para que de unos a otros vayan. El que no Me quiere, no Me conocerá y no entrará en mi Reino. En cualquier sitio del mundo habrá un pobre o necesitado de Mí, pues allí Me conoce si practica mis Mandamientos, y ya está Conmigo, en Mi Gloria.

Dada esta explicación, ya todos comprendíamos. Había veces de juntarnos 13 y 15 y no aclarábamos lo que queríamos ver claro. Llegaba Este Dios Hombre y con cortas Palabras llenas de Amor nos hacía ver el día en la noche y sentir lo que no habíamos pensado. Ya, esto, nos servía de Enseñanza para nosotros repetir.

Desperté, oí:

A Dios Lo conoces cuando tú amas.

Si tu distancia te lo impide, tienes a sus Discípulos, y sus Hechos escritos por el Lugar que Dios coge.

El lugar que Dios coge, ya hará Dios que quede todo lo dicho Aquí escrito, para que llegue al último palmo de tierra su Palabra.

Y todo el que oiga, hable como sus Discípulos hablaron.

Es difícil donde Dios hable no Lo conozcan todos, si éstos antes amaron.

El hombre, si a Dios amara, cuidaba el Lugar que sale su Palabra.

El hombre no lo cuida, porque no ama y le molesta oírla.


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