martes, 11 de octubre de 2011

Revelación - Libro 2 - Meditaciones y Palabras Directas con El Padre Eterno - Tomo II - Pag. 92-93-94


En Sueño Profético hablaban de la Revelación. Decían:

Hablar de la Revelación es hablar de Aquí. Hablar de la Revelación es hablar de Dios. La Revelación es la que te pone en unión con esta Gloria. La Revelación es Dios Vivir en un espíritu que aún vive en materia, este espíritu tiene Vibraciones Divinas y apercibe como los espíritus que vivieron materia, pero con Mando de Enseñanza; Estos espíritus que vivieron materia, en unión de Dios, hoy están en esta Gloria, que son los que Dios utiliza para llevar la Palabra de Dios al hombre.

Dios Único: Padre e Hijo, llevando su Poder a través del hombre. Su misma Palabra, llevada y actuada por el mismo Dios.

Revelación: Secreto del mismo Dios, que Dios con su Amor le da Amor y secreto al hombre.

Aquí, en esta Revelación, Dios le hace en Visiones al hombre lo que el hombre no vería mientras viviera de hombre.

Revelación: Palabra que tiene escolta, por estar todos los espíritus al Mando de esta Gloria, que unas veces dices Dios, y otras veces dices Gloria pero todo es un Dios, Misterio y Misericordia.

Toma estas dos Palabras: Por Misterio, el Amor. Y por tanto que perdona, toma la Misericordia.

Revelación: Nombre que el Padre Lo puso cuando en La Virgen Nació. Pero al principio del mundo ya había Revelación.

Desperté, oí:

Si estudias estas Palabras, ves normal la Revelación:

Dejad que vaya al Padre, y vendrá mi Espíritu.

Yo voy al Padre, pero mi Espíritu permanecerá en vosotros hasta el fin del mundo.

Mis Palabras siempre serán dichas en el hombre, para la Salvación del mismo.

Si la Revelación faltará, el mundo terminaba.

Si la Revelación no existe, con mi Crucifixión se acabó mi Espíritu, y dicho está: “Dejad que vaya al Padre y vendrá mi Espíritu”.


Esta Comunicación ya está dicha.


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