domingo, 9 de octubre de 2011

Si no te haces niño, no llegarás a comprenderlo - Libro 3 - La Palabra del Creador - Tomo I


En Sueño Profético decían:

Dijo Dios Hombre, para que lo oyera el hombre:

“El que mis Palabras oiga, dará fuerza cuando las repita a otro hombre, para que también él ame lo que no le han enseñado”.

“El que hable de Mí porque mi Voz oyó, algo le verán, que me verán a Mí”.

“El que me siga, ya conocerá cómo habla Dios, o cómo habla el hombre”.

“Las Palabras de mi Padre no puede saberlas el hombre. Mi Padre las dice en Mí, y Yo las digo en el hombre”.


Dijo uno:

Un día le preguntó un Discípulo al Maestro, que si hacía mal en recibir en su casa a quien iba a preguntarle por el Maestro para saber de Él, y a Él no lo buscaba. Pues este Discípulo lo había recibido en su casa para hablarle de los hechos que ocurrían entre Maestro y Discípulos.

Ya sabía el Maestro cómo llegó el visitante y cómo recibió el Discípulo: El visitante iba a coger Enseñanza del Discípulo, y el Discípulo le hablaba para que buscara al Maestro.

Ya aclara el Maestro:

Juan, ese siempre te buscará a ti porque eres niño para mi Padre y para el hombre. Tienes que ser niño cuando Yo te hable, y para el hombre, hombre, porque la maldad del hombre no se entiende con la inocencia de la Gloria de mi Padre. Ése te busca a ti para aprender y luego insultar al que te enseña. Tienes que tener cuidado con los que roban las Palabras, por ser ladrones de espíritu, que después transforman lo robado para que no se conozca al Dueño de las Palabras.

Desperté, oí:

Grande sentimiento le dio a Juan cuando el Maestro le hizo comprender lo que él no había comprendido.

Ya empezó a recordar las preguntas y el sentido que a Juan le hacía hablar.

Éste que a Juan visitaba era de amistades diferentes.

Y con los que se juntaba, ninguno iba a verlo.

Lo tenían por un mago que tiene sus seguidores.

Lo tenían, sin creer que era el Dios que habita Arriba.

Lo tenían sin pensar que el Padre en Él vivía.

Todo lo sabía el Maestro, porque el Padre estando Arriba vivía en un mismo Cuerpo.

Dios quiere que seas niño cuando te hable de este Cielo.

Pues si no te haces niño, no llegarás a comprenderlo.


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