domingo, 16 de octubre de 2011

Los refranes del tío abuelo - Libro 6 - Dios Manda en su Gloria que Enseñen - Tomo I - Pag. 64-65-66


En Sueño Profético decían:

No hay más descanso, que hacer lo que puedas por el que a ti te necesite.

Dijo uno:

Y no hay mejor bien, que hacer el bien donde el bien hiciste y no sabías que tú el bien podías hacer.

Hay quien hace el bien porque el bien le pidieron. Y hay quien hace el bien porque el bien siempre está haciendo. Haciendo siempre el bien, seguro que ganas el Cielo.

Este refrán lo decía un tío abuelo de mi padre:

El bien es una semilla
que la siembras y te sale
por cada grano un costal,
de un tamaño incalculable,
y luego, este costal,
sirve “pa” reverenciarte,
porque no cabe la duda
que los santos que son santos,
fueron santos sin ver nadie,
tan sólo los vio este Dios,
que es el único que sabe
cuando tú quieres ser santo
o cuando Dios santo te hace.

Dios quiere que todos quieran
hacer lo que pocos hacen.

Estos refranes decía
mi tío abuelo a mi padre,
por eso yo vi en mi casa
hacer el bien a mi padre,
y lo seguíamos los hijos,
“acompañaos” de mi madre.

Mis padres no comprendían
el hacerle mal a nadie.
Mi casa fue conocida
por “La casa remediable”.

Desperté, oí:

Esta casa remediaba,
aunque no llenara cestos.

Esta casa remediaba
de palabras y contentos.

Estaban chicos y grandes,
por quitar los sufrimientos.

Esta familia sembraba el bien,
bien que no le pedían;
esta familia hacía el bien,
y luego Dios respondía.

Nunca esperaban a oír
si ellos hacer podían
lo que no querían decir
por temor molestarían.

Era casa acomodada,
abierta y siempre dispuesta
a lo que “tos” le mandaran.

Esta familia completa,
cuando dejaron la carne,
Aquí viven Vida Eterna.

Los refranes del tío abuelo,
a “tos” los metió en el Cielo.


***