lunes, 31 de octubre de 2011

Animal que devora y luego no come - Libro 7 - Investigaciones a La Verdad - Tomo I - Pag. 71-72


En Sueño Profético oía como coros cantando; se oían lejos, y luego parecía que estaban cerca. Habló uno de blanco, pero se veía hasta las rodillas:

Esos son ruegos al Padre para la aceptación al Profeta. Ahora es el momento muy igualado a cuando Dios Hijo se retiró al Huerto para hacer ruegos al Padre, pidiéndole, de poder ser, dar corte a sus sufrimientos.

El sufrimiento del Profeta no lo sabe el que es más amigo. El enemigo lo ve, pero le sirve de contento, dándole satisfacción de ser uno que ayuda a su Calvario. Aquí se ve al animal que devora y luego no come.

El mal que a ella hacen, no es beneficio para el que lo hace, es elegir él mismo su sitio.

Al que Dios le da sus Palabras, es para que éste las dé sin preferencia de clase ni edad.

Dios se comunica, y como Dios que es, Él adaptará su Palabra según su inteligencia.

Desperté, oí:

La Palabra de Dios es entendida por todo el que ame a Dios.


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