viernes, 16 de diciembre de 2016

Caridad de espíritu

En Sueño Profético hablaban de la Caridad hecha por Dios o de la hecha por algún interés de la Tierra. Decían:

Caridad de espíritu,
Caridad da tu lengua.

Caridad pensando en Dios,
tiene que ser persona buena.

¡Pero que la Caridad la pongas
en aquello que Dios manda
que Caridad se le tenga!

Dijo uno:

Hay quien hace Caridad
en sitios
que te pueden llevar a pecar,
y donde tienen que llevarla,
le niegan la Caridad.

Por eso es peligroso,
si a Dios no sigues,
practicar la Caridad.

La Caridad al espíritu
es la mayor que puedes dar.
De ésta no se ocupa el hombre.

Yo vi un día a uno llorar
porque su vida era sucia
y el hombre no le daba Caridad,
y más sucia se le hacía
porque a paso que iba adelante,
el hombre valla ponía.
Le negaron Caridad
y nadie lo comprendía.

Yo le puse compasión
y me contó su pasado,
y le di mi comprensión
y sus brazos me abrazaron.

Fue tanto lo que sentí,
que mi mirada fue al Cielo
y la Voz de Dios oí:

Llévalo de compañero”.

Desperté, oí:

Este hombre me sirvió
para buscar a hombres
que habían vivido vida sucia
y no encontraban compaña
de un amigo
que Caridad les dejara
y les sirviera de abrigo.

Que cuando todo lo malo
te viene a la cabeza,
si te dieran Caridad,
la tentación se te aleja.

No hay Caridad mayor
que perseguir el pecado
y que a Dios pidan Perdón.

AGUSTÍN DE MÓNICA


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Libro 26 - Dios Comunica y Da Nombres - Tomo III - C1