sábado, 31 de diciembre de 2016

El primer servicio a la Gloria Celestial

En Sueño Profético decían:

Que no crea el hombre que su dinero o su cultura lo van a entrar en la Gloria. Que el dinero Aquí no sirve porque no existe materia. Y la cultura es párvula en esta Divina y Eterna Existencia.

Que no se confíe el hombre pensando: “Hasta el día que yo muera tendré tiempo de hacer vida de la que entra en la Gloria”. El que haga este pensar no ha pensado lo que es muerte, que lleva Mando de Dios, o Permitir –si muerte quiere–, con secreto para el hombre.

El hombre da su diagnóstico de que sana o de que muere, como cuando ves que el Sol entre las nubes se esconde y tú dices: “está nublado”. Pero ¿cómo asegurar que antes de que termines las palabras, el Sol otra vez estará ya escondiendo las nubes para que hables del Sol y te olvides de las nubes?

Esto es Poder de Dios, que ante Él nada sirve.

Desperté, oí:

Pierde más la Gloria el rico y el intelectual, por valorar lo que Aquí valor no tiene.

El rico puede dar más que el que pone la mano para sacar el jornal.

Y el intelectual tiene medios para cundir esta Existencia de Dios.

El que pone la mano te nombra a Dios antes de coger la limosna o cuando la está guardando.

El que no tiene cultura, enseña aceptando y va dejando la huella con la mirada en el Cielo.
        
Esto lo encuentras con abundancia en el pastor y en el que siembra los campos.

Si eres rico o te haces intelectual, que sea el primer servicio a la Gloria Celestial.


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Libro 24 - Dios No Quiere, Permite - Tomo IV - C1