domingo, 11 de diciembre de 2016

Tienes que enseñar el bien

En Sueño Profético decían:

Tiene que ser: cundir en la Tierra lo que ya se ha dicho en el Cielo. Que este cundir hará que no vivan tranquilos los culpables del silencio.

Dijo uno:

¡Qué diferencia tan grande va, de cundir este Mando, a querer cundir el hombre que Dios no existe, y prohibir practicar su Enseñanza, poniendo en preferencia el pecado, que es romper la Palabra de Dios, que existe para no perder este Reino! Que Aquí está vivo el que ahí vieron muerto. Pero tuvo que ser él el que quiso que su espíritu volviera a este Cielo.

¡Qué fácil sería hoy
poner lo de Dios lo primero!

Con tantos hombres que mueren,
y mayoría sin Quererlo.

Con tantas familias rotas
por no amar a Dios del Cielo.

Con tantos niños que sufren,
encarcelados,
por no hablarles
de que tienen que ser buenos.

Porque Dios no los castiga.
Pero ya creen
sin practicar los Mandamientos,
y viviendo normal el crimen,
el robo y el adulterio.

Desperté, oí:

Tienes que enseñar el bien,
para que el cuerpo no tire
a hacer lo malo.    

Tienes que educar al niño
a que sin Dios
tiene que ser hombre malo,
porque quita de que a Dios
puedan amarlo.

Y así acortas el mal,
y puedes ser perdonado.

En  cambio, si eres bueno
y no enseñas a Amarlo,
puedes perder este Cielo.

Es más pecado en el Cielo
el ser bueno y no enseñar lo de Dios,
que el malo que obliga a cumplir
los Mandamientos que Dios al hombre le dio.

El malo obliga
a que no sean malos.

Y el bueno va dejando
en crecimiento lo malo.

Uno puede condenarse,
y otro puede ser perdonado.
  
Pero sería mejor
que el bueno tirara del malo.


***

Libro 24 - Dios No Quiere, Permite - Tomo IV - C6