martes, 6 de diciembre de 2016

Pon Amor a Dios

En Sueño Profético hablaban del Amor a Dios. Decían:

Si mucho amas,
mucho Le sirves,
y el cansancio te persigue,
y él se cansa.

Si amas a Dios,
desconoces muchas cosas
que conoce el que no ama.
Desconoces y no practicas
la maldad ni la venganza.

El Amor a Dios
es Vida sin muerte,
es vivir aquello
que no te comprenden.

El Amor a Dios
te sirve de intérprete,
y ya nada dudas,
y todo lo entiendes.

Hay gente del campo,
criada entre montes,
que hablan de Dios
con unas razones,
que al de la ciudad
le hacen que piense.

Ellos, el nacer y la muerte,
lo ven tan normal
y difícil para el hombre,
que esto quisieran cambiar.

Dijo uno:

Yo nací entre los árboles, la hierba y el ganado. El cielo fue mi techo, y el Amor de mi madre a Dios fue mi mayor alimento.

Yo, cuando estoy entre el ganado y observo a los corderos, veo que viven Amor de Dios. La Paz la llevan sin soltarla. El balar te lo demuestra. Es suave y lo alargan. Cuando a la madre se acercan, algo a ti también te llega, y entonces miras al Cielo, y se te escapa:

“Señor, ¿quién guía a los corderos? Porque yo soy el pastor, pero la vida del cuerpo no se la puedo dar yo. Ni yo a los corderos, ni el grande médico, al que más quiera, cuando lo vea muriendo”.  

Desperté, oí:

Si pones Amor a Dios,
Él en todo te hará que comprendas.

Y notarás alegría
del Amor de Dios que llega.
Que este Amor todo te explica
apartando las carreras.

La carrera no entorpece
si después de Dios la pones.

Ésta te puede servir
para salvar a muchos hombres
que el sí esperan de ti.

Pero para sentir este Amor
que Dios le manda a los hombres,
no hace falta cultura material,
porque ésta Aquí no viene.

Dios no busca la cultura.

Busca al que a Él
Lo sigue y Lo quiere.

La cultura va detrás,
para que entiendan los hombres.

Éstos, si no aman, hacen daño,
más que el que vive en el monte.


***

Libro 25 - Meditaciones y Palabras Directas con El Padre Eterno - Tomo III - C4