domingo, 25 de diciembre de 2016

Fiesta dentro de Gloria

En Sueño Profético decían:

Cierto es que Dios quiere que sus Mensajes se sepan. Si Dios no quisiera, no tendría Dictado, como las miles de palabras que no manda dictar.

Todo lo que es para el hombre, después de vivir Aquí, tiene que quedar ahí escrito para que el que quiera ame y enseñe a dialogar de estas Vidas Eternas que desde la Gloria están enseñando con sus ejemplos dictados por Dios.

Este Mundo es ignorado por el hombre; de este Mundo tiene el hombre que publicar su existencia.

Dios no ha pasado, Dios está Presente.

Si Dios arrobara y el arrobado volviera a la materia guardando silencio, ya Dios prohibiría que su espíritu llegara a la carne; y antes de prohibir, no arrobaría.

Dijo uno:

¿Quién sabrá lo de Dios y lo tuyo mejor que el Mismo Dios? ¿Y quién querrá mejor que Dios para su Gloria, la Gloria?

Pues si todo esto es Dios, no ocultes lo de su Gloria si Él lo ha mandado dictar para que lo lea el hombre.

Desperté, oí:

No dirán desobediente
al que recibe el Mensaje.

De tantos Mensajes escritos,
ninguno lleva esta frase:

“Debes guardar silencio,
para que no sepa nadie
que Yo te traigo a mi Gloria”.

Ningún Escrito te dice:
¡Esto, para tu memoria!

Esto es lo que quiere el hombre
luego escribir en la Historia:

“Treinta años de silencio
sin publicar los Mensajes,
¡esto sí es obediencia!”.

¿Me quiere decir el hombre,
cómo querer Dios silencio,
siendo el Mismo Dios el que arroba?

Esto es contradicción,
palabra no de esta Gloria.

Si Dios así actuara,
esto ya no sería la Gloria.

Dios, cuando da su Palabra,
ofende el que la esconda.

Por eso, el Publicar,
es Fiesta dentro de Gloria.


***

Libro 4 - Te Habla el Profeta - Tomo I - C2