jueves, 29 de diciembre de 2016

Es el Amor el que comprende

En Sueño Profético se vio un camino, y en el lado de la derecha había olivos. Éstos no los habían puesto con medida unos de otros.

Al pasar por un sitio más amplio, dijo una voz con Mando de Dios:

Aquí, en este mismo sitio, se paró un día el Maestro para contestar a esta pregunta que Le hicieron. La hizo uno, pero Él quiso que su respuesta fuera para todos.

   –¿Maestro, para seguirte hay que aprender algo que no sea de este mundo?

Esta fue la pregunta. Dios Hombre contesta:

   –Todo lo que mi Padre manda es de la Tierra. Y el aprender, aprendes cuando mis Palabras las cojas a sabiendas de que no son de la Tierra, que esto tú lo sabrás cuando Yo diga la Palabra y tú la aceptes, aunque no la comprendas.

   –Cuando lo bajo veas alto; y lo alto, bajo; y lo ancho, estrecho; y lo estrecho, ancho. Cuando esto lo sientas, ya estás enseñado para seguirme
”.

Desperté, oí:

La pregunta fue
por querer seguir al Maestro,
haciendo lo que Él mandaba.

Y el Maestro contestó, no para él.

La contestación fue
para dar la Enseñanza,
y ya, el que Lo siguiera,
acercaba y no retiraba.
El que hace la pregunta
quiere seguirlo,
haciendo todo lo que Él mandara.

No se notaba la duda,
ni las fuerzas le faltaban.

En su cara se quedó la alegría
para hacer lo que Él mandara.

Pocas caras así quedaron,
porque pocos Lo amaban.

Es el Amor el que comprende,
no la razón, ni las palabras.


***

Libro 23 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo IV - C2