domingo, 4 de diciembre de 2016

El Amor es para el espíritu

En Sueño Profético decían:

Si tienes Amor a Dios,
te sobran palabras.

El Amor es para el espíritu.
Para el cuerpo, las palabras.

Si tienes Amor a Dios,
entiendes con la mirada,
cuando el habla va de Dios.

Si tienes Amor a Dios,
lo descubre tu mirada,
y ya das aceptación
sin haber oído palabras.

Este Amor es exigente,
y en la exigencia te manda,
y siempre es recibido
porque sabe quien lo manda.

Si el Mando es por camino
con altura o con bajada,
si este Amor no fuera dentro,
no empezarías la subida,
y ya no verías la bajada.

Este Amor lleva letreros,
que los lee el que ama,
y al leerlos ya los cunde,
porque entiende sin palabras.

Desperté, oí:

¡Ay Mando que da el que manda,
y que por falta de Amor,
el hombre no entiende sus Palabras!

¡Ay Mando, Bendito Mando,
que más veces es recibido
con protestas
o despreciando este Mando!

Yo no me sentía viva,
cuando no me daba Mando.

Después, ya me sentía vida
en mis piernas y en mis brazos,
y el sitio ya conocía,
donde Dios, mi cuerpo,
muerto había dejado.

Este cuerpo que ven vivo,
que no es vida de la Eterna,
es por lo que lucha el hombre
y en olvido deja Ésta.

Tuve miradas de agrado,
y también miradas de pena,
pero las que me hacían fuerte
eran las miradas de odio
que no querían que esto fuera.

Es difícil comprender,
cuando Dios te manda Mando,
que quites a unos,
y a otros
les aumentes el Mando.

Pero si este Amor lo vives,
no vives
si falta Mando.

TERESA DE ÁVILA


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Libro 26 - Dios Comunica y Da Nombres - Tomo III - C4