sábado, 26 de noviembre de 2011

Con firmeza hablaba - Libro 9 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo I - Pag. 165-166


En Sueño Profético decían:

No hay más verdad que Dios habla, cuando observes que no falta firmeza, constancia y decisión. Todos pecaron, según el que no ama, por falta de obediencia. Todos se enfrentaron con el que no quería que fuera verdad, con el que quería él ser el Elegido, con el que nunca Dios le hubiera hablado. Dios no puede hablarle al que Le exige, al que Le manda, al que cree y no ama, al que no vive en el Prójimo, al que persigue su Palabra.

Dijo uno:

En esto se ven los Elegidos por Dios: en que el hombre no los aparta de su camino.

Yo vi varias veces hablar a Catalina de Siena, y no hay quien hable con esa autoridad de La Gloria de Dios, si no es el mismo Dios hablando. Llegó hasta decir palabras que no veías mujer, veías a un hombre fuerte que dicta a un pueblo honrado, que da palabras seguras, pero que si el pueblo no acepta, él se lleva sus palabras, pero sin cambiarles letra, seguro de lo que habla. Ésta era Catalina de Siena, porque Dios en ella hablaba. Cuando tenía que rectificar porque el hombre lo mandaba, antes de rectificar, más fuerza Dios le mandaba, y quedaban sus palabras como quedan las murallas, aún más fuertes quedaban. En esto se ve verdad, a todo aquél que Dios le habla.

Desperté, oí:

No es sólo Catalina
la que con firmeza hablaba.

Ésta que yo cito Aquí,
fue que yo oí su habla.

Si repasan sus Escritos,
los mismos que ella dejara,
verán que no era ella,
por afirmar las palabras.

Ya se podía enfrentar
con hombres de resonancia,
pero lo que decía su boca,
que Dios Palabras le daba,
ella no cambiaba una
sin quedar desmoralizada.

Esta es la observación
que admite el que Dios le habla.

CATALINA DE SIENA


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