viernes, 4 de noviembre de 2011

No hay mejor certificado - Libro 3 - La Palabra del Creador - Tomo I - Pag. 78-79


En Sueño Profético decían:

Se habla más de Dios, por si hay Dios, que por quererlo. Se habla a veces –mayoría–, porque donde estás, se habla de Dios.

Para saber si tú amas a Dios, que pregunten al que no lo ama y que tú tengas con él trato.

Si tú amas a Dios, tú hablas de Dios con el que a Dios no ama, y en tu vivir ya sabe el que no ama, que tú sí lo amas.

La acción tiene que ir unida a la Palabra. Si tú hablas de Dios sin acción de Dios, eres ladrón entre amigos guardias, Judas en la Mesa del Maestro, cañón que hace servicio a la pólvora.

Dijo uno:

Yo los seguía cuando el Maestro en la Tierra vivió para enseñar al hombre a enseñar el espíritu, a que no hiciera lo que Dios Padre no tenía mandado. Y mucho le oí estas Palabras:

“Si habláis de Dios, predicad con el ejemplo. Si creéis en mi Padre, creéis en su Cielo”.

“Yo soy el Hijo que vengo a juzgar a pecadores, aunque estén vivos o muertos. Para juzgarlos, están vivos, aunque luego Yo los dé por muertos. Porque lo muerto del hombre no sirve para mi Reino”.


Desperté, oí:

No hay mejor certificado, que el bueno y el malo digan, que tú eres bueno.

No hay mejor certificado, que tus obras te publiquen lo que tú tienes callado.

No hay mejor certificado, que los pasos vayan borrando, lo que el hombre haya hablado.

Si haces lo que Dios manda, ya ven a Dios.

¡Dios pudo decir tantas Palabras, para que vieran que eran cristianos! Pero eligió éstas:

“Por vuestras obras verán que sois míos”. Esto quiere decir “sois cristianos”.

Si esto es Palabra de Dios,
no quieras tú reformarla
y quitarle su valor.

¡No ves que tú no eres nada,
y Dios sigue siendo Dios!

Firma el certificado,
diciendo le habla Dios,
al que veas que le cumple
las Palabras a este Dios.


***