jueves, 10 de noviembre de 2011

La fuerza del pecado te lleva al abismo - Libro 8 - Dios No Quiere, Permite - Tomo I - Pag. 132-133


En Sueño Profético decían:

Hay quien peca tanto, que el pecar lo ve normal. Hay quien empieza pecando pecados que otro no ve mal, y si vives en este ambiente, tú también pecas este pecado que el que está pecando te dice no es pecar. Pero si tú tratas al que ama a Dios, tú ves que tú no amas, y al no amar, tú pecas. Todos los que pecaron y pecan es por falta de amar a Dios.

Dijo uno:

Dios perdona porque ama, y Dios se comunica porque ama, y Dios te deja en Libertad porque ama.

Dios sufre tus ofensas porque sabe que tus ofensas te llevan al lugar que no está Él.

Dios lleva al espíritu, cuando vive con materia, a su Gloria, para que este espíritu hable de Aquí a otra materia que aún viva con espíritu.

Dios no quiere que ningún hombre se condene, pero Dios quiere que seas tú el que quieras ir a su Gloria.

Desperté, oí:

Si en la Gloria de Dios entraran sin querer, no sería Gloria, sería una ley más del hombre.

En esta Gloria entra todo el espíritu que su materia ha respetado y ha amado a Dios.

Si tu carne la pones al servicio de Luzbel, ¿cómo tu espíritu va a entrar en esta Gloria?

Si tus manos las llenas de fango, ¿cómo te va a dejar el tendero que toques el lino?

Haz lo que a Dios agrada, y en ti a Dios verán.

Si das Libertad a la materia, a Dios le quitará tu espíritu.

El Amor de Dios te deja en Libertad, y la fuerza del pecado te lleva al abismo.


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