martes, 15 de noviembre de 2011

Puro Evangelio - Libro 4 - Te Habla El Profeta - Tomo I - Pag. 121-122-123


En Sueño Profético decían:

La prueba más grande de que existe Dios te la dan los Elegidos. Esto es para que el hombre lo piense y lo estudie. Si no hubiera Lugares que Dios se comunicara al hombre, el hombre perdería el contacto de esta Gloria, el hombre diría: “¿Quién ve a Dios? Dios vivió y ya nadie Lo ha visto después de su Ida a su Reino”. Esto no puede Dios permitir que así sea. Pensar que Dios todo lo dijo es tener un Dios racionado, un Dios al que el hombre le controla sus Palabras, su Mando y su Sabiduría. Quien esto piense, que no diga que en Dios cree, ni que su Poder sabe. Dios dejó dicho, cuando vivió de Hombre, lo mismo que hoy dice. Esto lo dijo a aquellos hombres, pero aquellos hombres duraron poco, como todo ser que nace, que muere pronto comparado con lo eterno. Pues si Dios no vuelve más a recordar Amor, Caridad y Perdón, ¿quién se salvaría? Dios no puede dejar a sus hijos en manos del pecado sin recordarles: “Empiezo ahí, Eternidad Aquí”. Si Dios no se ocupara del hombre, el hombre no se ocupaba de Dios; el hombre encarcelaría al que su Nombre pronunciara. Una vez que maltrata al que dice “Dios me habla”, ¿cómo quiere el hombre que Dios no se haga presente al hombre? Pese a todo ser que a Dios no ame, Dios hablará, y enseñará a que el hombre tenga Amor al humilde, al que el mismo hombre desprecia, al que maltrata porque en Él no cree; ni cree ni teme a su Poder.

Desperté, oí:

Dios se comunica, porque desde el comienzo del mundo, el hombre no obedece.

Dios vivió de Hombre para enseñar a amar.

El hombre aprendió a odiar y a matar, y dio testimonio matando a Dios.

Dios da Amor al hombre, y el hombre Muerte a Dios.

Si el hombre no viera a Dios, se haría y se vería normal el crimen.

Toda la Palabra de Dios es Evangelio.

Antes de su Venida, sus Palabras eran Evangelio.

Que después de su Venida, Dios justifica con su Carne.

Evangelio es Palabra que Dios ha dicho, dice y está diciendo.

Obedece lo que ha dicho, cumple lo que dice, y ama lo que está diciendo.

No te extrañe que Dios hable, si Dios es Puro Evangelio.


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