viernes, 24 de agosto de 2012

A Dios no ofendes si de Él te olvidas y te entregas al Prójimo

En Sueño Profético yo decía:

“Señor, yo que antes rezaba más que ahora”.

Dijeron:

¡Claro! El Padre Nuestro es una oración. Pero si el que hizo el Padre Nuestro, te interrumpe la oración para dialogar contigo, tú ya te extasias ante esta Comunicación.

Amando mucho a Dios, es el comienzo que Él te ama. El que ama a Dios, Lo busca sin descanso, y buscando así, encuentra.

Leyendo tus Escritos, si apartas las Comunicaciones Divinas de Dios Nuestro Señor, ves, en la parte material, tu lealtad ante Dios. Esto debía de servir de meditación.  

A Dios no ofendes si de Él te olvidas y te entregas al Prójimo. Con esta entrega, ya Lo alabas y vives su Presencia. Lo demás es filigrana.

Desperté, oí:

Dios te ama tanto, que olvida tus ofensas.

Dios no tiene prisa para juzgarte, pues sabe que esto llega.

Pero sí tiene prisa para que el Mensaje no tuviera tanta demora.


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Libro 7 - Investigaciones a La Verdad - Pag. 120-121