sábado, 4 de agosto de 2012

Los dos caminos

En Sueño Profético vi un camino y dos hombres. Éstos caminaban con paso seguro; se paraban y seguían hablando. Este camino era recto.

Y uno dijo:

¡Qué seguridad da andar por camino llano!

Se vio otro camino y caminaba la gente con barullo, con ansiedad de terminarlo. Iba la gente buscando otro camino, y ya se veían cansados. Este camino tenía grandes zigzag, tenía grandes pedruscos, y el camino pasaba por un monte. Y duda no hay que pensar: que si el camino sube al monte, el monte tienes que bajar.

Dijo uno que no iba por ningún camino:

Los dos caminos tiene el hombre para pasar; los dos caminos que simbolizan: Vida con Paz o vida de inquietud; vida que en tu caminar, a Dios pones a tu lado, y ya el camino es llano.

Estos dos hombres primeros,
sienten a Dios a su lado,
y a Dios Lo ponen en medio;
van caminado tranquilos,
sin preocuparse del cerro,
ni del barullo que llevan,
porque Dios ya va con ellos.

Estos hombres son de Dios,
y confían en lo Eterno,
y por eso se han dejado
aquel camino embustero.

Es camino trabajoso,
camino yendo por cerro,
camino con ansiedad,
sin llevar a Dios con ellos.

Dios te deja dos caminos,
uno es malo y otro es bueno.

Todos los de este camino
–y otra vez lo vi,
el camino de pedruscos lleno–,
sufren por buscar sufrir:
¡Ahora aquí! ¡Ahora allí!
Un vivir tan trabajoso,
que alborota el vivir.

¡Con lo sencillo que vive
el que a Dios quiere sentir!

Desperté, oí:

Dios te da la explicación
con su Poder y su Mando,
viendo y sintiendo voz.

En la Gloria,
te hace caminos firmes,
donde suelo no hay.

En la Tierra,
te hace Gloria,
donde nadie Gloria ve.

¿Quién diría que los caminos
no eran montañas firmes?

¿Quién diría que la gente
era materia invisible?

Invisible porque eran
espíritus que Dios coge
para que Allí Le sirvieran.

Espíritus que Dios dice:
“Te voy a poner materia,
como el cuerpo que lo viste
el hombre con grandes telas”.

     
Dios no necesita al hombre,
que le empreste su materia,
porque Dios con su Poder,
Aquí coge y allí suelta.

Los dos caminos no estaban,
ni Aquí vive la materia,
pero Dios para explicar
te forma un mundo de piedra.


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Libro 2 - Meditaciones y Palabras Directas con El Padre Eterno - Tomo I - Pag. 135-136-137