martes, 16 de diciembre de 2014

Los dos Mundos

En Sueño Profético decían:

El hombre tiene abandonado el espíritu porque no cree que es inmortal. El hombre busca todo para el cuerpo con dinero y con trabajo, y desprecia todo lo del espíritu que es gratis y con descanso. El hombre vive una vida de lucha para dejar todo enterrado, porque una vez que el espíritu abandona al cuerpo ya deja a todo enterrado. ¿Qué más da que al cuerpo lo cubra la tierra, y lo que tú tanto valor le has dado quede encima de la tierra por otro ya manejado, porque a la Gloria no llega?

A la Gloria llega tu espíritu con deseos de haber metido en la Gloria a más de los que metiste cuando tuviste materia. A la Gloria llega el espíritu acompañándolo la obediencia. A la Gloria llega la vida de la que tú no eres dueño, que tampoco eras dueño de lo que tenías en la Tierra.

El hombre se da valor porque en el final no piensa.

Desperté, oí:

Si el hombre pensara en los dos Mundos todo lo haría mejor hecho.

Si el hombre pensara en los dos Mundos tenía que ser hombre bueno.

Si el hombre hiciera números poniendo el bien o el mal que había hecho seguro que la cuenta del bien quedaría a cero.

Toda la lucha del hombre es para tener y ser ahí dueño.

Que si esta lucha la tuvieran para saber de este Cielo pocos perderían la Gloria.

El hombre va a la montaña para las cosas materiales, sin verle ningún trabajo.

Y desprecia las de Dios que va encontrando en el llano.


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Libro 65 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo V