lunes, 22 de diciembre de 2014

No conocer el trueno

En Sueño Profético decían:

El que no entienda estos Escritos, no entiende el Evangelio. Y no entiende el Evangelio, porque le falta Amor a Dios.

La Palabra de Dios, la diga quien la diga, se ve que es dicha por Dios. Luego, queda el comportamiento del que la diga: si ama a Dios, o no Lo ama. Pero la Palabra sigue siendo de Dios.

La palabra del hombre no tiene fuerza, y es cambiada por otro hombre. Pero la Palabra de Dios, no hay otro dios que pueda reformarla.

Dijo uno:

Todo lo de Dios se ve que lleva el “Dios” delante.

Todo lo de Dios es fracaso cuando el hombre quiere reformarle.

En la Palabra de Dios, si tú Lo amas, el Amor sirve de intérprete y conoces sus Palabras.

Decir: “yo no las entiendo”, es decir que a Dios no amas.

Desperté, oí:

Ponían en Gloria comparaciones
que te hacían que pensaras
que Dios no le interesaba al hombre
que vivía de las letras.

Su yo estaba delante
con ignorancia de maldad
y falta de Cultura Divina.

La Palabra de Dios “diciendo”
es la misma que está dicha
por el mismo Dios Hombre
y, antes de sus Nacimiento,
por los Profetas.

No conocerla
es no conocer el trueno
que baja de la tormenta.

Está claro y transparente,
para que todos lo vean,
que no entender la Palabra de Dios
es vivir para la Tierra.

Si piensas este Mensaje,
te cubre el rostro la tristeza.


***

Libro 20 - La Palabra del Creador - Tomo II - C7