miércoles, 17 de diciembre de 2014

Teología en olvido

En Sueño Profético hablaban de Dios y del hombre, de las dos vidas del hombre. De una, cómo la cuidaba; y de la otra, cómo la abandonaba. Y siempre culpando a Dios de las contrariedades que en ese mundo le llegaban y que el hombre las hacía mayores por estar lejos de Dios. Decían:

Sufrimiento con Dios,
es herida grande con bálsamo.

Herida chica sin Dios,
termina en el pecado.

Si tú te acercas a Él,
ya te irán premios llegando.

Porque Dios no le da premio
al que de Él vive apartado.

Ni tampoco le da Mando
al que sabe que protesta
en vez de reverenciarlo.

Dios coge para servirle
en sus servicios mandados,
al que sabe que contenta
y nunca le ve fracaso
al Mando que Dios le diera.

A éstos son a los que les llaman
Elegidos en la Tierra.
Que debería cambiarse el número,
y que los Elegidos fueran
los que Dios no elige;
y los demás, todos Elegidos.

Y ya no sería ese nombre.
Se diría: “Sí, esos pocos
son los malditos,
los enemigos de Dios”.

Dijo Tomás de Aquino:

Al hombre tienes que ir implorándole para que oiga estos Escritos. Y son ellos, teólogos y seglares, los que tendrían que estar en oración para ser recibidos por el que Dios le da sus Palabras para la Salvación del espíritu.

Estos Escritos dictados Aquí con el Mando de Dios, son máxima Teología, minas Divinas que salen de cada Tema, fuentes milagrosas que debes aprovechar hasta la última gota. Que es gran pérdida el tener esto apartado de la Iglesia.

Si el seglar lo rechaza, debe seguirlo la Iglesia. Y ya el seglar irá detrás para el bien de su espíritu y el deber de su conciencia.

¡Teología en olvido por tanto querer a la Tierra!

Desperté, oí:

Si esta Teología fuera pagada a su precio,
muy pocos la comprarían,
porque no habría dinero.

¿Qué dirán los que pusieron su “no”
a esta Llamada del Cielo?

¡Hombres que Dios los deja
que negocien con su Nombre,
sin temerle al momento de la muerte!

¡Hombres que dicen “Dios dijo”,
y el “Diciendo” no lo creen!

Para saber la Verdad,
haz memoria de los años
que empezó este “Diciendo”
y aún diciendo está.

Porque Dios no tiene tiempos,
ni hombres que a Él le puedan mandar.

Coge esta Teología
como algo que te lleva
a la Gloria Celestial.

Que Dios ya te ha dado premio
por conocer el Lugar
que te habla de la Vida
donde no existe materia
ni tampoco Libertad.

No desmientas lo que Dios dijo,
y publica lo que hoy diciendo está.

Pues, teólogo sin Dios,
es cizaña que siempre envenenará.

TOMÁS DE AQUINO


***

Libro 17 - Investigaciones a La Verdad - Tomo II - C4