sábado, 13 de diciembre de 2014

Mi llanto y mis noches

En Sueño Profético decían:

Si no hubiera noche, no habría oración, no habría arrepentimiento y no habría Perdón de Dios. Habría el perdón del hombre, que es el material, pero el del espíritu, tan sólo lo puede dar Dios.

Dijo uno:

Pocos días haces, de día, recuento de tus faltas y pecados. Es la noche la que te entristece y te recuerda el mal que ha Dios Le has mandado. Es la noche la que te frena, cuando tú quieres ser perdonado. Es la noche la que te dice: “Puede que el día no veas, y en la forma de vida, de esta vida que llevas, no puedes tener Perdón”.

Yo, fue mi mayor compañero, mi llanto y mis noches, porque el llanto en el día, se esconde, y en vez de pedir Perdón, el mal te hace fuerte y escondes llanto, y Perdón no oyes.

Yo lloré mucho en el día, pero no era llanto que se extrañaran los hombres, era llanto preparado para llorar de noche.

Las noches son las que son, para que hagas recuento de la vida que pasó. Pero también son cobijo del gran pecador que la oscuridad y el silencio lo van tapando en momentos, en momentos que él se aparta de la Gloria de este Cielo. Que si bien piensas y piensas, no es la noche la que lleva a que tú vivas pecado. Eres tú, que la buscaste sin pensar que noche es Dios, que la deja para el descanso, para que hagas oración, para que pienses en el pasado.

Desperté, oí:

Si mi nombre no lo diera,
al terminar el Dictado
todos sabrían quien soy,
porque nunca me tapé
cuando me vi perdonado.

Hoy ha sido de las noches,
por arrobo así pasado.

No es la noche la culpable
de que el hombre sea malo.

Es el hombre, que no coge
todo lo que hizo Dios
para vivir alabando.

No hay pecador que llore,
odiando pecado en llanto,
y no note el Perdón,
si en llanto a Dios llamó.

Porque Dios ama a los justos
y espera al pecador.

Eres tú el que ofendes a la noche
si no haces oración.

Bien, si la haces de alabanza
o pidiendo tu Perdón.

AGUSTÍN DE MÓNICA


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Libro 12 - Dios Comunica y Da Nombres - Tomo II - C1