jueves, 18 de diciembre de 2014

Vive con Fe y Esperanza

En Sueño Profético decían:
Cierto es, que la Fe y la Esperanza forman un muro irrompible para el hombre.

Dijo uno:

Si haces sin Fe tu petición a esta Gloria –donde habita Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu–, Aquí tu petición no llega. Será humo que sale de lumbre, que el tronco desprecia, y el humo en nada queda. La Fe ya lleva su Mando, cuando tú, Fe, en Dios la pagas. Y viene la palabra, y viene la respuesta. Que antes de tener Fe, todo era de otra manera.

La Fe, hacía el Maestro, que el que Lo siguiera, la tuviera. Decía, que al seguirlo sin confiar en Él, todo sería trabajoso, duro, penoso, y siempre tendrían la duda de su Reino prometido. ¡Cuántas veces les dijo a los que Lo seguían para aprender!:

“Aunque veáis vacías mis Manos, confiad en que soy Dios del Cielo, aunque me persigan y Yo los deje hasta que mi Mano los aparte. Que la Fe es confiar en mis Palabras, no en lo que veis”.

“Y la Esperanza, es vivir lo que dicen mis Palabras, aunque a veces mis Palabras no entendáis. Pero vivid la Esperanza –que Yo siempre estaré oyendo vuestras peticiones, y mi Padre os dará lo mejor–, aunque el que quiera destruir mi Reino os persiga, quitando la Fe y la Esperanza, por ver las Manos vacías y no comprender mis Palabras”.  

Desperté, oí:


¡Qué Enseñanza de la Fe
daba Dios Hombre y Maestro!

¡Qué cierto que si no ves
y no comprendes,
la Fe se va,
y la Esperanza no vives!

¡Es el Amor el que hace
que en sus Palabras confíes!

Y ya vives Esperanza,
notándote que recibes.

¡Cuánto encargaba el Maestro estas Palabras!:

“Pensad, que aunque luego no Me veáis, Yo sigo como antes de bajar a la Tierra”.

Con vosotros, pero en Espíritu.

Pensad, que todo lo que dijo mi Padre, se ha cumplido, cuando veáis matar mi Carne.

Pero el que tenga Fe en mis Palabras, dirá cuando Yo falte y vea mi fosa vacía:

¡Yo sabía que se llevaba el Cuerpo, porque mi Fe yo vivía!


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Libro 15 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo III