domingo, 19 de septiembre de 2010

El mañana - Libro 77 - Dios No Quiere, Permite - Tomo IX - Pag. 20-21-22


En Sueño Profético decían:

Si piensas en el mañana puede que hoy hagas todo mejor hecho.

Si piensas en el mañana hoy ya tienes que buscar herederos para dejar tus bienes, y disfrutar lo tuyo ya sin medida ni tasa. Y puede que con alegría hasta tu muerte esperaras.

Si piensas en el mañana sabrás que tienes que recurrir al Cielo, porque lo que hay en la Tierra no ve las Puertas del Cielo. Todo se queda en la Tierra, hasta tu íntimo cuerpo. Íntimo de tu espíritu, que no te da buen consejo y te quita que pienses en el mañana, que el mañana ya va dentro del hoy que estás viviendo. Lo que tienes que decir es: “Señor, dame Luz para que yo haga todo bien hecho, que luego no vea tinieblas con mi gran remordimiento. Señor, que nunca le niegue el agua al que vea sediento si tengo llenas las jarras, y si las tuviera medias que miedo me diera negarla”.

Esto es vivir el hoy pensando en el mañana.

Desperté, oí:

Se ha comparado el mañana con la muerte, que por fuerza llega a casa o por la calle te coge.

La verdad es que no hay mayor renta que lo que a Dios le das.

Que aunque su Mano no ves, Él en el pedir está.

Piensa en el día de mañana, que sediento puedes estar.

Y el agua que tú negaste a ti te pueden negar.

Hay quien da lo que tiene y sufre por no dar más.

Y hay quien guarda porque cree que muerte no llegará.


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