sábado, 25 de septiembre de 2010

No puedes creer en el fusil y estar al tiro desafiando - Libro 82 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo VI - Pag. 86-87-88


En Sueño Profético decían espíritus que están en la Gloria al Mando de Dios:

¿Cómo se atreven a pensar que esté mal dado el paso que dé el Elegido por Dios? ¿Cómo no recogen datos y retiran la contradicción?

Dijo uno:

Los espíritus del mal, con su engaño, van agrandando el sufrimiento que tiene el que lleva de Aquí este Mando, del que no puede haber duda de que esté dictado en la Gloria. Pero Dios, Poder único, le puede a este sufrimiento que por todos los sitios quieren aumentar para que el Elegido diga: “Señor, ya no puedo más”. Dios va achicando el sufrimiento con alegrías que manda.

El espíritu del mal siempre está en retaguardia, pero la Fuerza de Dios lo retira y lo aparta, y donde menos crees te pone en tus manos cosa que no esperabas. Todo es actuación de Dios, Poderoso y Único.

Desperté, oí:

El que esté cerca de ti, debería tener presente este gigante sufrir.

Y estar siempre pensando: “Si Dios no lo quita, ¿cómo podré vivir?”

Esto es fuego quemando, al que le echan troncos en lugar de ir apagando.

Si quisieran ver cómo actúa Dios en el espíritu de este cuerpo, verían Milagros en todos los momentos.

Por haber dado el uno, Dios responde con el ciento.

Tu caminar no lo pares hasta que Dios achique este sufrir tan grande.

Si creyeran en Dios, sin palabras lo diría la acción.

No puedes creer en el fusil y estar al tiro desafiando.


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