jueves, 30 de septiembre de 2010

Antes de pecar, a Dios le pedía la muerte - Libro 60 - Dios No Quiere, Permite - Tomo VII - Pag. 73-74-75


En este Sueño Profético repetían mucho estas palabras:

Si a Dios de verdad lo quieres, tu vivir lo va pregonando, no rompiendo sus Palabras, que son los Mandamientos.

El que cambie estas Palabras, ni Lo ama ni en su Poder cree.

El adelanto ha cerrado las puertas de la Gloria y ha abierto las del Infierno.

Esto lo permite Dios para dejar al descubierto a los que llaman buenos. Éstos, en los momentos de apuros, llaman a Dios, pero pidiéndole cuentas.

Dijo un espíritu que estaba con los espíritus que estaban dictando este Mando de Dios:

“Yo dejé mi vida de cuerpo a los 25 años. Fue sentida en la familia, pero yo, cada día, más gracias le doy a Dios, por no haber vivido como los animales, empezando por llevar el cuerpo sin ropa. La unión de la hembra y el varón la tienen como pacto que el que quiere destroza y entra, y luego se une a otros animales. De esto que se está diciendo en la Gloria y dictando, hace más de dos siglos. Fue entonces cuando Dios me trajo para siempre a su Gloria. Yo, todo lo que hacía, lo hacía repasando en mi memoria las Palabras que Dios dejó en la Tierra, sin diferencia de clases, para todo el que su Gloria y su Mando quisiera. Yo siempre decía donde más me oían: “Mi vida es de Dios”. Hoy no sé cómo pagarle el sitio que tengo, porque no puedo pecar, y más lo quiero”.

Desperté, oí:

Estas Palabras han sido dichas por un espíritu que cuando vivió su cuerpo, su juventud la pasó hablando siempre de Dios, de sus Mandamientos.

Antes de pecar, a Dios le pedía la muerte. Y hoy dice, que el que vive rompiendo la Palabra de Dios, ya tiene su sitio con el “príncipe de los demonios”.

Daba pena oír en la Gloria el mal que a Dios le estaba haciendo el adelanto.

Deberían pensar las grandes carreras, que el adelanto sin Dios es premio al pecado.

Y que el pecado te lleva a vivir vida eterna en el Infierno, sitio que te dio el adelanto.

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