jueves, 5 de mayo de 2011

Humildad y Amor - Libro 2 - Meditaciones y Palabras Directas con El Padre Eterno - Tomo I - Pag. 197-198-199


En Sueño Profético hablaban de la Humildad y el Amor. Decían:

El Amor a Dios y la Humildad, son nombre y apellido. Amor, nombre que te da nombre. Y Humildad, apellido que justifica este nombre.

Dijo uno:

De la Humildad y el Amor a Dios, se estaría escribiendo ahí una vida, y Aquí una eternidad, y no se acabaría el tema, por ser Dios Humildad y Amor. Viendo Amor, hay Humildad. Y si ves Humildad, rebosará el Amor.

Yo vi una vez a un gran literato,
que quería describir el Amor;
pues hizo apuntes y apuntes,
y al final todo rompió,
lo rompió por una causa
de gran justificación.

Estando haciendo los apuntes,
le hablaron de uno que oía la Voz de Dios.
Éste quiso conocerlo,
y en busca suya marchó.
Cuando lo tuvo delante,
le empezó a hablar del Amor,
con una Humildad tan grande,
que los apuntes rompió.

En dos palabras le dijo
cómo sentía el Amor,
y ya de ahí haría libros,
libros de grande valor,
porque lo que éste le dijo
fue sólo Humildad y Amor.

Desperté, oí:

Es la Carrera más corta,
la que nadie escoge ahí.

Es la Carrera más corta
y la que no tiene fin.

Dos asignaturas son,
y difícil es vivir:
dar Amor y Humildad,
y luego mirar Aquí,
diciéndole: “Tú, Dios mío,
¿me cuidarás desde Ahí?”.

Esta Carrera se tiene
metida en cuarto trastero.
Dios no necesita llave,
porque todo lo está viendo.

Si esta Carrera la haces,
piensa en la Universidad,
que te la compone el Prójimo,
donde tú das caridad.

Que podría Dios hacer,
que tú fueras Universidad,
y prohibirle al alumno
que entrara para estudiar.

La Carrera que más luce,
sin que tengas que estudiar,
es la de ir al enfermo,
porque Dios te espera ya.

Dios te espera en el enfermo,
si tú llevas Humildad.

Porque Dios se hizo Hombre
para enseñar caridad.


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