miércoles, 25 de marzo de 2015

Amar para sufrir

En Sueño Profético hablaban del sufrir.

Dijo una:

¡Qué difícil es sufrir
y que no vean sufrimiento;
y oír que no es sufrir,
porque el sufrimiento, fuera,
tiene que salir por fuerza!

Esto lo oye decir
el que el sufrimiento lleva.
Unas veces, de palabras;
y otras, que a él se las llevan,
al Lugar que ya Dios habla
porque Dios así ordena.

¡Es difícil describir
un sufrir que no es de fuera,
un sufrir que va por dentro,
y que más hondo se queda!

¿Cómo poder comprender
que este sufrir obedezca
al Amor que tú buscaste
sin acordarte de penas
que este Amor ya te traía?

Yo me quedaba atrancada
cuando escribir yo quería
el sufrir y la alegría
que este Dios a mí me daba.

Luego, me daba Palabras
y me hacía comprender
que el Amor y el sufrimiento,
todo era obra de Él.

Yo creo que el gran Amor
necesita el sufrimiento
para hacer aún mayor
este Amor que va del Cielo.

El sufrimiento es de Dios,
porque Le permite al hombre
que sufrimiento dé al Amor.

Desperté, oí:

Yo creo que este sufrir,
es que está enamorado
de este Amor que hay Aquí.   
 
¡Es difícil comprender
que ames para sufrir!

Pues para que tú comprendas,
tienes que subir, subir,
amando, tan sólo amando
y olvidándote el sufrir.

Este sufrir, para el que ama,
le sirve para bien decir,
para darle un buen realce
al Amor que tiene Aquí.

Cuando el sufrimiento quede
por dentro, con el Amor,
esto tan sólo lo sabrá
aquel que ame a este Dios.

Si mi espíritu viviera
mil veces la Vida Eterna,
mil veces amaría yo,
aunque de sufrir muriera.

TERESA DE ÁVILA


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Libro 12 - Dios Comunica y Da Nombres - Tomo II - C5