viernes, 27 de marzo de 2015

Cantaban amando a Dios

En Sueño Profético se oía cantar a unos niños. De momento apareció el campo y se vieron unos pájaros que, a la vez que volaban, su chirrido te hacía mirar al Cielo.

Pasó esta alegría de la Gloria y dijo una voz:

- Yo dictaré este Sueño, que sus símbolos enseñan al hombre.


Se vieron unas cuantas palomas picoteando entre el verde y, al mirarlas, ya te hablaban de la Existencia de Dios.

Dijo la misma voz:

- Al mirar a los borregos te dan Paz y el abrigo de su lana te llega.

Esta Visión era lejana y antes de terminar las palabras se vio, de cerca, un grande manchón de corderos, casi todos con la misma altura. Y que sin habla te hablan de Dios con el balar que llevan y con la ayuda que unos a otros se prestan. Los corderos quieren pagarle a Dios el tiempo de su existencia sin alboroto, con Paz y dando contentos su lana para el que los quiera esquilar. Haciendo con esto las noches buenas, quitando frío y dando Paz.

Desperté, oí:

¡Qué alegría y qué contento le demuestra el animal desde la Tierra al Cielo!

Los niños cantan a la Gloria porque no han llegado a hombres.

Que si los hombres amaran, también cantaban.

Cantaban amando a Dios como Él enseñó en la Tierra.

Con cánticos sin palabras, como canta los corderos.

Como el vuelo de los pájaros que hacia el Cielo se remonta.

Si miras a la paloma cuando está bebiendo la verás con su cabeza siempre mirando hacia el Cielo.

Es la maldad la que quita de seguir queriendo a Dios.


***

Libro 67 - Meditaciones y Palabras Directas con El Padre Eterno - Tomo VII