domingo, 8 de marzo de 2015

Por los pocos que Lo aman

En Sueño Profético hablaban de la Libertad de Dios, decían:

El hombre pide a gritos que Dios conteste a sus “porqués” y a su ira. El hombre pide castigo diciendo que Dios se retire de él, y ya para que más castigo. El hombre, él mismo, se pone el sufrir. El hombre no quiere reconocer que es malo cuando no cumple lo que Dios manda. El hombre piensa qué haría para acabar con las Leyes de Dios. El hombre se llena de envidia cuando Dios aparece sin Imagen, pero con Poder y Mando que manda su misma Sabiduría. Aunque su Imagen no ven, ven el lugar con un Mando mayor que el mando del hombre.

Dijo uno:

Hace pensar al hombre que ame a Dios cómo se retira del Elegido el que quiere ser más que Dios, el que es Demonio y se viste con traje de luz. Que Dios le permite el traje pero le da oscuridad para diferenciarlo de los que la Luz Divina llevan. A éstos que Dios manda Aquí, porque de ahí los trae, sí les hace que vean a Dios con Imagen y con Cuerpo. Dios Padre hace que vean al Hijo en escenas que vivió en la Tierra cuando el Padre se hizo Hijo, y Aquí quedó el mismo Padre. Esto es lo que el hombre no aceptó ni acepta. Aquí es donde pide el hombre que Dios le diera la respuesta.

Desperté, oí:

Por los pocos que Lo aman no da Dios la respuesta al hombre.

Por los pocos que Lo aman Dios manda que haya día y que haya noche.

Que también manda a la lluvia y a los hombres que trabajan y son buenos, porque Amor a Dios le tienen.

Esos que aman a Dios luego Aquí se vienen y son los que Dios elige para que hablen y dicten.

El hombre que su soberbia le da armamento de fuerza cogerá la Libertad que Dios deja ahí en la Tierra.

Pero esta Libertad es hasta que ahí muera.


***

Libro 67 - Meditaciones y Palabras Directas con el Padre Eterno - Tomo VII