lunes, 2 de marzo de 2015

Dios quiere que Lo sientas

En Sueño Profético decían:

Dios quiere que Lo sientas, que Lo ames, y lo último, que digas su Nombre, porque esto último es lo primero, que es el Amor.

Dijo uno:

Si dices Dios sin amarlo, ya estás ofendiéndolo. Llamarlo en tus necesidades sabiendo que no Lo amas, es estar ofendiéndolo. El Nombre de Dios debería dar respeto, pero con contento –esto al que ama.

Contaba un tío mío, que vio una escena estando un día en una higuera con otros cogiendo el fruto, donde unos nombraban a Dios Padre sin quererlo, pero Le pedían tener buena cosecha. Estos dos hermanos que eran los dueños, nombraban a Dios sólo para pedirle ganancias materiales, mientras que otro que iba mucho a echarles jornales, siempre decía: “Lo que me vayas a dar aquí, que sea lo justo; y Allí, que sea crecido, estando siempre en tu Presencia. Si me vienen bienes, sé que me los das para que yo sea el que los dé en tu Nombre, y si es así, yo acepto lo que Tú mandes”.

Fue pasar el Maestro y oír al dueño nombrar a Dios Padre, mientras que el que Lo amaba quedó en silencio y sin continuar trabajo. Y dijo el Maestro:

   –Ven sin temor hacia Mí y pronuncia el Nombre de Dios en el Cielo, y a Mí, aunque soy el mismo, puedes llamarme Maestro.
Y mirando al dueño, dijo:

   –Y tú ya puedes seguir pidiendo, que en ti Yo nunca oiré esta Palabra: “Maestro”.

Desperté, oí:

Dios Hijo da la Enseñanza
de cómo llamarlo a su Reino.

Que primero has de tener
su Nombre de Amor por dentro.

Uno no ama,
y siempre estaba pidiendo.

Pidiendo y, a grande voz,
nombrando a Dios del Cielo.

El Nombre siempre en los labios,
y odio a Dios por dentro.

El que se quedó en silencio,
tenía el Nombre por dentro,
y el silencio era el Amor,
con respeto a su Maestro.

Antes de nombrar a Dios,
que tengas Amor por dentro.


***

Libro 10 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - C3