domingo, 1 de marzo de 2015

Dios no puede hablar donde no aman

En Sueño Profético yo decía:

Señor, habla tú al pueblo, y que el pueblo hable de mí; que no me entre coraje; que no haga nada en contra de Ti; que mis pasos y mis palabras tú las cortes cuando quieras.

Terminé de decir esto, y fue como despertarme sin despertarme –no sé si lo entenderán–, y había mucha gente que sus cabezas no estaban igualadas. Y dijo uno:

Éstos son espíritus sin materia, espíritus que flotan en lo Divino, espíritus que hacen servicio a Dios, espíritus que guardan y enseñan la Palabra de Dios. Estos espíritus forman guardia a los mandatos que de Aquí salen. Esto es Espíritu de Dios en espíritus que vivieron con Dios. Dios no puede hablar donde no aman. Dios habla donde cumplen su Palabra y quieren saber de su Gloria, donde el Lugar que Él visite sea adorado por el hombre, donde terminen de oír sus Palabras y sean puestas en práctica.

Desperté, oí:

Dios, cuando habla donde no Lo quieren, pide que no hable Dios.

Dios hablará y habla sin Palabras, y Lo entiende el que Lo ama y el que no Lo ama.

El que Lo ama, siente que ella no habla.

El que Lo busca, a través de ella, lo encuentra.

Y el que pecó, oyendo a ella, se siente perdonado.

Dios es Dios, y el hombre quiere mandarle a Dios.

Manda el hombre que no ama –ya se vio públicamente y se oyeron estas palabras:

“Si eres Dios, baja de la Cruz. Si eres Dios, defiéndete”.

El que esto dijo, no creía que era el Hijo de Dios, el mismo Dios hecho Carne.

Dios habló al pueblo con las tinieblas, y así habla al que no Lo ama: perturbándole la inteligencia.

Al que Lo ama, le habla a inteligencia y espíritu.

No hay quien ame y no oiga la Voz de Dios, ni sienta su Presencia.

Ama, y Dios te aclarará la inteligencia.

Porque Dios nunca negó al que quería su Presencia.

No pidas milagros a Dios, porque puedes ver tinieblas.


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Libro 7 - Investigaciones a La Verdad - Tomo I - C3