viernes, 1 de octubre de 2010

La Caridad va primero que la acción - Libro 93 - Dios Manda en Su Gloria que Enseñen - Tomo XIV - Pag. 46-47-48


En Sueño Profético hablaban del pecado y del Perdón, del que juzga y del que peca, del que mal enseña y del que aprende con quien dio buena Enseñanza.

Dijo uno:

La buena Enseñanza es: primero, acción, y luego, palabras. La buena Enseñanza es compadecer. Si no compadeces, huye la Caridad, y esto a Dios no agrada. Esto sale siempre de malas enseñanzas.

Si no pecas y te olvidas del que está pecando, haces pecado de falta de Caridad, como al hambriento que no das comida o no le vistes cuando lo ves desnudo caminando. Si teniendo, pasas por su lado y no te conmueve, tú ya estás pecando, aunque a esto el hombre pecado no le pone.

Todo el que Le cumpla a Dios sus Palabras, tiene que buscar al pecador. Este servicio no es para el cuerpo, es para el espíritu. El servicio para el cuerpo es la comida y el vestido.

El que está ofrecido a Dios para esto que Él ya dijo, su oración le llegará a Dios cuando Le diga: “Dios mío, yo sé que Te llegan mis ruegos para que mandes Perdón, pero yo estoy a Tu Mando y siempre haré Tu Servicio sin protesta, y alabando a Dios Padre, a Dios Hijo, y a Dios Espíritu Santo”.

Desperté, oí:

Si vives el sufrir de otro, ya estás haciendo Servicio a Dios.

Dejar para que Dios juzgue, es confiar en un Dios que te promete su Reino y no te niega el Perdón.

Cuando quiera ser perdonado el que lejos de Él vivió.

¡Qué cierto que el sufrir de otro, en Dios pensando, tiene gran compensación!

Pero hay pocos, tan pocos haciendo Servicio a Dios, que estos pocos son mirados con ira, y maltratados por enemigos de Dios.

El hombre tiene olvidado que en el Prójimo está Dios.

Por eso la Caridad va primero que la acción.

Porque si no hay Caridad, ya no le sirves a Dios.


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