miércoles, 13 de octubre de 2010

El Amor de Dios lo primero - Libro 59 - Dios Comunica y Da Nombres - Tomo VI - Pag. 69-70


En Sueño Profético decían:

¡Amor de Dios, qué grande eres! ¡Amor de Dios, que yo sin ti pido la muerte!

Este Amor te hace que olvides el sufrir y que el Poder de Dios recuerdes. Todo el que sienta el Amor, ya retira la tristeza, que la tristeza no es de Dios. Ni la tristeza ni el pecado pueden hacer servicio a Dios.

Dijo Teresa de Ávila:

Cuando mi Dios me da Mando ya me olvido de mi nombre, porque recuerdo las Palabras y no me olvido de su Presencia. Este Amor para contarlo quisiera que muchos lo oyeran. Este Amor hace sufrir al que mucho a Dios quiera. Que siendo un Amor que del Cielo baja, es tan grande el sentir que te corta las palabras. Pero antes de cortarlas yo me ponía de rodillas y ya mi cuerpo no era cuerpo porque yo en él no mandaba. Quería decir su Nombre, y las palabras lágrimas contestaban. Ya las rodillas sentía que con fuerza en el suelo quedaban, cuando su Voz decía “Teresa”, quería Decirle que yo no merecía que Él me llamara, por callar en el convento con mis compañeras cuando querían que desmintiera estas Palabras, entonces quería ser más fuerte mi contestar y yo lo callaba.

Desperté, oí:

Sigo hablando de mi Dios porque Aquí, aunque no tengo cuerpo, Él me da las Palabras.

Por no dar fuerte mi contestar cuando risa daban a mis palabras, enfadé a mi Dios y mojé con lágrimas la almohada.

El Perdón quería pedir y sin voz lo pedía. Y Dios me contestó: “Teresa, quítate ya el sueño, que tu espíritu le va a decir a tu cuerpo lo que Yo le mando”.

¡Ay Amor, que grande eres! ¡Ay Amor, que yo quisiera que este Elegido mucho hablara de Teresa!

No temas en dar escándalo poniendo el Amor de Dios lo primero, que este poner te sirve en la Tierra y en el Cielo.

Si el que dice que ve a Dios, Amor de Dios no va repartiendo, cierra oídos y ojos y ya Dios te manda premio.

TERESA DE ÁVILA


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