martes, 5 de octubre de 2010

Mientras el cuerpo dice “voy”, el espíritu ya ha venido - Libro 83 - Te Habla el Profeta - Tomo XI - Pag. 113-114-115


En Sueño Profético hablaban, y los mismos que hablaban se daban las respuestas. Era enseñando para que oyera el espíritu arrobado.

Hablaban de la torpeza de la materia, comparándola con la sabiduría del espíritu que está en comunicación con esta Gloria. Hablaban de la ligereza del espíritu, de lo que acapara, formando todo una idea, que esta idea es sólo Dios.

Comparaban acción de cuerpo y acción de espíritu. Decían:

Mientras el cuerpo, materia, dice “voy”, el espíritu ya ha venido. Pero muchas veces al sitio donde la torpeza de la materia no podría llegar, por ver una montaña o un mar de travesía, en su duro y dificultoso caminar, el espíritu asesora y ve para seguir o para parar el caminar que se haya cogido. Y siempre va con la idea de servir a Dios, enseñando sus Palabras en Caridad, Amor y Perdón. Y nunca coge estas palabras para los que sirven a Satanás y tienen con él su contacto para perseguir a Dios.

Dijo uno:

El que caridad aquí tenga, queda apartado por Dios.

Desperté, oí:

El Amor a Dios te manda Caridad, que tú repartes, y compasión para el Perdón, que Dios manda que el hombre se perdone.

Pero Dios, el Buen Pastor, único en su Rebaño, cómo va a dejar a los lobos que vayan actuando.

Él cuida de su Rebaño y ninguna puerta cierra, para el que se haya perdido, por si quiere buscar el camino, pueda llegar a su sitio.

Pero los lobos allí no entran, porque están por Él malditos.


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