lunes, 25 de octubre de 2010

Si todos amaran a Dios como lo ama el Elegido, a todos les hablaría Dios - Libro 52 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo IV - Pag. 62-63


En Sueño Profético decían:

El que más te cree, más te da alegrías. Y el que no te cree, cerros de sufrir te envía. Que a estos cerros, cada día le ponen más altura. Pero Dios lo permite y ya conocen a los que no son creyentes de la Palabra de Dios.

Dijo uno:

Este Caso, cada día, más se está dando a conocer, y al que le hablan de él, no puede callar. Y si ha leído los Libros, ve que todas las Palabras son de un Inmenso Poder que quiere que se hable de Él.

Aquí los ruegos son sin descanso, para que se cunda lo que ahí está pasando, que tanta falta le hace a ese mundo que tiene a Dios olvidado.

Desperté, oí:

Dios manda los ruegos ahí. Y los ruegos de Aquí, siguen siendo con más Fuerza cada día, que son las alegrías que recibes.

Repetían mucho estas Palabras que Aquí dictan:

Si todos amaran a Dios como lo ama el Elegido, a todos les hablaría Dios y a su Reino los entraría, dándoles Mensajes para cundir su Existencia, que muy pocos creen en ella.

Dios no quiere Elegidos. Dios quiere que todos a Él le sigan sus Pasos y le pidan Mando.

Al que Dios le da Mando, ya tiene el Cielo ganado.

El Cielo espera al hombre, y el hombre otro camino coge.

Que este camino, el que lo coge, a Dios no ve, y como ya no existe el cuerpo, el espíritu ya no puede pedir el Perdón.

El Perdón es pedido cuando se tiene cuerpo. El cuerpo es como el edificio que se habita cuando está hecho.

No se puede habitar si está sin hacer, ni cuando derrumbando esté.


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