domingo, 17 de octubre de 2010

Si el hombre pensara que esa vida es un segundo no le daría tiempo al sufrir - Libro 76 - Investigaciones a La Verdad - Tomo XII - Pag. 92-93-94


En Sueño Profético decían:

Cree más en Dios el que cree que con Él nunca hay muertos y siempre los recuerda vivos, que el que tiene a los muertos por muertos y su presencia no vive y aparta su recuerdo. ¿Es esto creer en Dios? No. Es creer que el cuerpo acaba y que todo se enterró. El entierro y el cementerio son nombrados muchas veces, y el espíritu es olvidado.

Dijo uno:

Si el hombre tuviera seguridad en la Vida que no acaba, se ahorraría muchos sufrimientos que luego quedan en nada. Luego queda como espuma que el jabón forma en el agua, como suspiro que sale sin que acompañen palabras. Si el hombre pensara que esa vida es un segundo no le daría tiempo al sufrir. El segundo lo cogería para hacer lo que Dios manda y hablaría de los muertos como si estuvieran vivos, aunque no vieran el cuerpo.

Desperté, oí:

¡Qué respeto tiene el hombre a la tumba, aunque siglos hayan pasado!

¡Y qué olvido al espíritu que puede ir a su lado y darle los beneficios que en la Gloria le hayan dado!

Es falta de estar seguro de que el espíritu es Eterno y que lo esperan dos sitios.

Uno: Gloria y Paz en Casa Eterna.

Otro: Profundidad de abismo para el que la Gloria desprecia.

Tendría el hombre que aprender lo que es la muerte del espíritu cuando la muerte es por él.



***