sábado, 9 de octubre de 2010

El Amor a Dios no admite la palabra sacrificio - Libro 36 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo VI - Pag. 102-103-104


En Sueño Profético hablaban del Espíritu hombres que vivieron con Dios Hombre y sus Pasos siguieron sin trabajo, ni sacrificio, porque este es el Amor verdadero.

Dijo uno:

El Maestro siempre decía:

Pensad que en el cansancio estoy Yo, pero en el que mi Mando lo haga con sacrificio ya actúa mi Poder, pero no mi Compañía, que es la que quita el cansancio y da la abundancia para que tú des y ayudes en lo que mi Padre manda.

Cuidad el Espíritu, y que el Espíritu siempre le mande al cuerpo, que si el Espíritu vive con mis Palabras, el cuerpo siempre rechazará lo mal hecho, aunque el hombre le ponga la envoltura del deseo.


Desperté, oí:

Hablaban del Amor, que cuando es Amor de Dios no admite la palabra sacrificio.

Decían Palabras que Dios Hombre dijo para enseñar a que las practicaran y las enseñaran.

Cuando a los Discípulos les llegaba el cansancio pronto se reponían cuando sus cuerpos sentían la Fuerza con Amor del Espíritu.

Antes que dijeran Maestro queremos seguir, ya se retiraba el cansancio y el Espíritu le podía al cuerpo.

El que veía en su Mando sacrificio, le mandaba, pero no podía ser su Discípulo.

Si la Palabra de Dios la vives con sacrificio pronto te llega el cansancio y no sirves para aquél que elija de Discípulo.

El Amor, cuando viene de Dios o va a Dios, rechaza el sacrificio.


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