lunes, 11 de octubre de 2010

En la Tierra no luchan para que tengas lo que otro tenga - Libro 93 - Dios Manda en Su Gloria Que Enseñen - Tomo XIV - Pag. 110-111


En Sueño Profético decían:

Si eres de Dios, el bien que quieres para ti lo quieres para todos. Pero el que Dios elige, no sólo lo quiere, sino que sufre y obliga a que quieran lo que él quiere.

Dijo uno:

El que Dios Aquí enseña, ve las cosas tan seguras, que empieza a hacerlas sin verlas, sin verlas con los ojos, pero las ve con la Fuerza, y ya actúa el espíritu sin temor a que no vea lo que está, sin ver, viendo. Esto es Saber con Mando del Cielo, donde nada está oculto, donde todo se ve sin verlo.

¡Cómo hacer que comprendan esto!

Hasta que es comprendido, da sufrimiento.

Desperté, oí:

Decían en el ArroboDesprendimiento del espíritu por la Fuerza del Mando de Dios y obediencia en la carne esperando el retorno del Mando (L.76-Pag.73-74-75), que los espíritus de Dios con Mando, no eran iguales que los de Dios sin Mando.

“Si al que Dios se comunica y oye, publica Mi Existencia, ya oye Palabras con Fuerza”.

Y lo que quiere para él, quiere que todos lo quieran.

Pero es duro el caminar, y son pocos los que lo aceptan.

Y deberían pensar: “Esta actuación no puede ser de la Tierra, porque en la Tierra no luchan para que tengas lo que otro tenga”.

La copia le cuesta dinero al que quiere copiar el invento.

Lo que sí debería estar Esto es ya, de otra manera, a escala mundial.

Pero para eso tendría el hombre que creer en este Mundo.

Y pensar que a la muerte no la sujeta nadie, ni para el viejo, ni para el joven.

Tampoco puede evitarla, ni el rico ni el inteligente.

Y a más avance cultura, más se olvidan de la muerte.

Si la muerte se pensara normal, como estas palabras: “¿Qué vamos a comer mañana?” ten seguro, que nadie se condenaba.


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