sábado, 30 de octubre de 2010

El cuaderno donde tú pones las notas - Libro 43 - La Palabra del Creador - Tomo IV - Pag. 169-170-171


En Sueño Profético decían:

El Cielo es para todos, igual que lo es la Tierra. Pero se va a explicar el por qué ahí pisan todos, y Aquí, al Cielo, pocos llegan.

Dijo un espíritu de la Gloria:

La Tierra es el cuaderno donde tú pones las notas, si quieres seguir a Dios o si desprecias la Gloria. Que este desprecio Dios lo deja que desprecies con la Libertad que le da al cuerpo para pecar o no pecar. Que el pecado mayor es el desprecio a la Palabra de Dios y al que Él le da Mando para que diga: "Dios me habla y me manda que presente este Evangelio, que pueden ver que es el mismo Mando que cuando Dios se hizo Hombre y escrito dejó lo que Él quiere que haga todo el Mundo, que son los Mandamientos".

Pues estas son las notas que pide el Cielo, pero por falta de Amor la mayoría son suspensos. Dios le deja Libertad al espíritu, y el espíritu, según sea, ves la vida del cuerpo. Un espíritu bueno no deja pecar al cuerpo. Por eso esta Enseñanza hace falta como el alimento al cuerpo. Que ya se están haciendo más Libros con Enseñanza del Cielo.

Desperté, oí:

Decían en la Gloria que Dios dejaba Libertad mientras pisaras la Tierra.

Porque la entrada en su Reino no puede ser por fuerza.

Esto sería juntar el mal con el bien, y ya al bien ensuciar.

Dios quiere que sepa el hombre que tiene dos sitios cuando la muerte llega.

El que tiene el premio de conocer al Elegido, si pierde la Gloria es porque es amigo de los enemigos de Dios.

Estos no merecen compasión.

Estos son sedientos que mueren de sed teniendo la fuente cerca y viendo el agua correr.

Pon en el cuaderno de la Tierra obras alabando a Dios.

Y ya Dios te da las notas: "En mi Gloria te entro Yo".

Esta carrera es sencilla si la empiezas y la terminas con Amor.


***