sábado, 23 de octubre de 2010

El que miente diciendo que ama a Dios - Libro 53 - Te Habla el Profeta - Tomo VII - Pag. 30-31-32


En Sueño Profético decían:

Todo se puede fingir. Todo admite el engaño para que te tengan por bueno y te den cargo. Pero el Amor de Dios pronto deja al descubierto al que presenta el engaño.

Dijo un espíritu de Dios:

Este Amor te da y te exige más. Pero un exigir que si lo piensas ves que Dios te premia. ¡Haber tantos en el Mundo y hoy no oír “pues a mí me está pasando igual”! ¡Que esto, si lo dicen de palabras, no pueden presentar ArrobosArrobo: Desprendimiento del espíritu por la Fuerza del Mando de Dios y obediencia en la carne esperando el retorno del Mando (L.76-Pag.73-74-75) dictados en la Gloria para que sirvan de Enseñanza para el hombre!

El que sienta este Amor, aunque le dieran grande castigo, no podría fingir que ya el Amor de Dios se le había ido. Pues el hacer ver que amas a Dios mintiendo, pronto te deja Dios al descubierto. Porque te pone al Prójimo y permite sufrimientos. Que si no sientes Amor, aunque digas yo soy de Dios, tú no puedes ir al Prójimo ni en todos los momentos pides la Curación de la carne que enferma ves.

Desperté, oí:

Ponían muchas comparaciones del que miente diciendo que ama a Dios, con el que de verdad ama. Que éste su vivir lo va diciendo sin palabras.

Y aunque quisiera mentir, el Amor de Dios no lo dejaba.

Este Amor empuja en tu cuerpo para que busques a muchos para que no pierdan el Reino de Dios.

El que diga “quiero a Dios”, y su vivir no sea de Dios, éste queda al descubierto.

Si Esto fuese de la Tierra, formarían escándalo al que lo niega.

Pero el Permitir de Dios deja al descubierto a los que no aman a Dios.

Repetían en la Gloria estas palabras: En la Tierra pueden decir lo que no sienten. Pero decir yo amo a Dios sin Amarlo, en tu obra se ve que no eres de Dios.

Todo va a que el Amor de Dios nadie mintiendo lo puede vivir.

A éstos Dios los deja al descubierto, en público o en secreto.

Pero todos lo van viendo.


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