domingo, 20 de febrero de 2011

Dios está siempre entre el hombre - Libro 1 - Meditaciones y Palabras Directas con el Padre Eterno - Tomo I - Pag. 25-26


En Sueño Profético decían:

El Espíritu de Dios baja a la Tierra y vive en el hombre. Dios puede vivir en cualquier hombre de éstos. Y me hizo ver un sitio con mucha gente. Había indios, negros, chinos, japoneses, latinos y varias mezclas. Esto lo iban explicando.

Estando todos éstos de rodillas apareció Dios Hijo, como si saliera de una nube que baja del cielo, y al llegar a aquel gentío, unos dos metros antes de tocar tierra, desapareció. Y una voz dijo:

Dios está siempre entre el hombre, pero ahora es que vive en el hombre. En el hombre que vive, sólo lo sabe Dios Padre, que es el que Lo envía. Una vez que empieza a actuar, ya Lo ve el hombre, porque Dios hace que el hombre Lo vea, con sus Prodigios y Sabiduría. Dios ha entrado su Espíritu en la carne del hombre para enseñar. El hombre verá que habla el hombre, pero que no habla la carne de aquel hombre, que habla Dios en cualquier hombre. Dios, de toda esta muchedumbre, ya sabía dónde el Padre Lo mandaba; ya había elegido sitio para hablarle a los pecadores y premiar a los justos.

Desperté, oí:

Aquí ve el hombre que Dios no habla sólo para el pecador, ni sólo para el justo.

Dios habla a los pecadores y quiere que, los enseñen a no pecar, los justos.

Dios habla a los justos porque hay pecadores.

Dios, cuando habla, tiene que oírlo el justo y el pecador que quiera salvarse.


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