sábado, 5 de febrero de 2011

Verdad y Prudencia - Libro 10 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo I - Pag. 163-164


En Sueño Profético decían:

La verdad la conoce más el que verdad vive. La verdad viene del Camino de Dios, y tiene gran intimidad con la prudencia. La persona que no miente, tiene prudencia, pero su verdad va por delante.

Estas Palabras que Aquí refiero fueron oídas por varios al Maestro:

Un día, al pasar por un cañaveral, había unos que discutían. Estas palabras decía uno:

–Yo, cuando digo verdad y dicen: “mentira”, también digo: “mentira”, y discusión acabo.

Se paró el Maestro y dijo:

–Cambia la enseñanza por ésta que hoy te doy: Puedes ser prudente, pero sin quitar el sitio a la Verdad, porque con esta enseñanza nunca te dará mi Padre sus Palabras para que las lleves al hombre. Si Yo niego que soy Dios Hijo, mi Padre no Me manda. Tengo que decir Verdad a lo que mentira diga el hombre; tengo que dejar que las familias unidas se separen por mi Nombre. Pero nunca callará la Verdad, dejando el sitio a la mentira. Guarda prudencia, pero no en esta Verdad, que mi Padre ha dicho que hoy me pare.

Desperté, oí:


Uno de estos hombres estaba contando que había conocido a Ese que le llamaban Maestro, y que algo de Dios Padre tenía.

Fue ponerse los dos en contra, y éste desmentir la verdad diciendo:

Yo, cuando digo verdad y dicen: “mentira”, yo también digo: “mentira”.

En este momento pasamos con el Maestro y ocurrió lo ya dictado.

¡Cómo quedaron los hombres
cuando oyeron las Palabras,
que se oía Eco del Cielo!

La verdad y la prudencia
es sello que sella Dios.

Pero a Verdad de este Cielo,
nunca le pongas palabras,
porque Verdad se está viendo.

Las cañas se cimbrearon
cuando se paró el Maestro.

Y el que decía Verdad,
rodillas puso en el suelo.

Siempre que hables de Dios,
pon la mirada en el Cielo,
que Dios te dará razones
para el que está desmintiendo.


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