sábado, 26 de febrero de 2011

Estas Palabras, sin Amor, no pueden ser comprendidas - Libro 3 - La Palabra del Creador - Tomo I - Pag. 288-289-290


En Sueño Profético decían:

Leyendo estos Escritos, sabes que la respuesta que des, la das a Dios.

Leyendo estos Escritos, te olvidas del saber del hombre.

El que lea estas frases y frene sus injusticias, ve que Esto lo dicta Dios.

Enfada menos a Dios decir “no amo a Dios”, que decir “esto no es de Dios”.

Enfada menos no leerlos, que leer y desmentir.

Dijo uno:

El hombre no conoce la Gloria viviendo ahí, porque tiene que anular su saber.

El hombre que ha estudiado Teología sabe que Ésta no es del hombre.

En esta Teología encuentras en cada Palabra una lógica aplastante, que es la que el hombre quiere desmentir.

Dios es entendido porque sus Palabras siempre son las mismas.

Dios habla del mismo Tema, y es el Mismo Dios el que se comunica al hombre.

Si a Dios no amas, nunca comprenderás por qué se hizo Hombre; nunca comprenderás por qué quiere que tú lo ames; nunca comprenderás por qué deja que tú lo juzgues.

El Amor enseña sin palabras, y las palabras, donde no hay Amor, se olvidan.

El Amor a Dios te recuerda las Palabras que Dios dejó en la Tierra para el hombre de buena voluntad.

“Haceos niños y entraréis en mi Reino”.

Estas Palabras, sin Amor, no pueden ser comprendidas. Pero es menos comprendida la actuación de Dios Hombre ante Pilatos:

Dios que deja ante un público que lo condenen, saliéndole de condena: “No tiene delito”. Y esto coge el hombre de argumento y lo Mata.

¿Puede ser comprendido que Dios dejara que los Criminales tocaran su Carne? Pues esto es Dios: Dios que deja al hombre Libertad para juzgar al Mismo Dios; Dios que quiere que el hombre se quede sin escondrijo, que utiliza para el Mismo Dios.

Desperté, oí:

Claro te dice el Mensaje,
que claro se ve
que esto es de Dios.

Pero más claro te dice
la forma de actuar
del que no ve lo que Dios habla.

Dios no mandaría Mensaje
si nadie amara en la Tierra.

Porque el Mensaje de Dios,
perturba la inteligencia
del que sabe sin Amor.

Si echas el trigo sano,
a sabiendas de que no nace,
no digas que haces siembra.

Pues Dios, si manda Mensaje,
es porque tiene firmeza
de que tiene que publicarse.

El que lea estos Escritos,
tiene que hablar sin callarse,
porque Dios no siembra trigo
donde tallo no vea nadie.


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